Y
ahí es cuando te das cuenta de que no quieres los abrazos de nadie más, ni las caricias, ni los besos de nadie, excepto
de esa persona que tú crees está hecha para ti, que te hace sentir especial,
feliz, de una manera que nunca creíste posible, de la manera en que tú
apostabas jamás sentirías, y recuerdas de cómo te burlabas de las personas que
estaban enamoradas, y decías: “Jamás estaré así, se puede controlar, hay muchos
peces en el agua”. Y entonces, sólo entonces, te das cuenta que siempre estuviste
mal, que no es así de fácil, que aunque intentes controlarte al no pensar en tu
persona especial es imposible, no puedes sacarte la de la mente, porque está en
cada rincón, en cada recuerdo de ti siendo muy feliz, besando, acariciando. No
puedes evitarlo, estás enamorado, estás frágil, no puedes evitar sentir eso,
eres humano, tienes sentimientos, te toca ahora sufrir, tienes que superar lo,
tienes que aprender que las personas siguen su camino y que tu persona especial
encontrará su camino con alguien más que no eres tú, alguien que la hará más
feliz de lo que la hiciste tú, que la comprenderá mejor que tú, que reirá más
que contigo, que se sentirá en el lugar en el que a ti te hizo sentir, y sabes
que la tienes que dejar ir porque contigo no puede ser feliz, porque contigo no
se siente completa, pero también sabes que es la persona que a ti te hace feliz
como nadie más lo había hecho, que causa en ti lo que nadie jamás había podido
y en ese momento te das cuenta que tú estás condenado a pasar el resto de tu
vida buscando a una persona que te haga sentir lo mismo, que te haga soñar de
nuevo, que te haga sentir en la cima del monte Everest; buscarás y buscarás…
tratarás de encontrar a otra persona especial, buscando a alguien que sea como
tu primer amor (tu persona especial), porque el primer amor no es el primer
novio, o el primer beso, o la primera persona que te gustó en la vida; el
primer amor es esa persona que te hace sentir que ya no quieres estar con nadie
más compartiendo tu vida que con ella, que tu futuro lo ves con esa persona,
siento el padre o madre de tus hijos, sintiéndote orgulloso de ser su pareja,
sintiendo la misma fascinante sensación al besarla o abrazarla, y que la
observes y te maravilles de lo hermosa que es, que no te imaginas la vida sin
él o ella, sientes mariposas en el estómago, y eres pleno y feliz, ese, ese es
el primer amor. Y así buscarás, porque el primer amor es único, los demás son
sólo para olvidar. Si, vas a ser feliz con tus amigos, con tu familia, con tus
compañeros de la escuela o con personas que sólo compartirás unos días de tu
vida, pero sabes, que esa parte de ti, que alguna vez estuvo viva y feliz,
ahora se encuentra vacía y aún no puedes llenarla, porque una parte diminuta de
ti, tiene esa esperanza de volver a toparte con tu primer amor, una parte de ti
aún mantiene la esperanza de que regresará, de que estaba confundida y que
sigue pensando en ti, que eres su amor verdadero. Pero todos saben que a esa
persona ya no le importas, que tu vida se te va de las manos esperando y
esperando por su regreso… y jamás lo hará, tal vez esa persona es feliz con
alguien más o está sufriendo por alguien más pero definitivamente no eres tú, y
no lo serás jamás.
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